Asocapitales articula diálogo con más de 40 cooperantes internacionales y aliados para atender la emergencia climática en las ciudades del Caribe
Bogotá D. C., 17 de febrero del 2026 — La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) lideró un espacio de diálogo y articulación con más de 40 cooperantes internacionales, aliados estratégicos y fundaciones, con el fin de visibilizar la situación humanitaria que enfrentan las ciudades capitales del Caribe colombiano como consecuencia de las intensas lluvias que impactan gravemente a Montería, Santa Marta y Riohacha.
El encuentro, denominado Diálogo por las ciudades del Caribe, permitió escuchar directamente a mandatarios locales y a sus equipos técnicos, quienes expusieron el alcance de las afectaciones humanas, económicas y sociales que ya superan el billón de pesos, cifra que refleja la magnitud de una emergencia que desborda las capacidades locales y exige una respuesta articulada.
Durante el espacio, Andrés Santamaría, director de Asocapitales, hizo un llamado urgente a la solidaridad y a la coordinación nacional e internacional: “Las ciudades capitales están viviendo una realidad humanitaria que el país debe comprender en toda su dimensión. Estamos hablando de personas sin comida, niños sin estudiar, familias sin posibilidad de trabajar y comunidades enteras aisladas. Esta emergencia no termina cuando deja de llover; sus efectos se extienden en el tiempo y requieren articulación inmediata”.
Santamaría agradeció el respaldo de las primeras damas de Riohacha, Montería, Santa Marta y Bogotá y organizaciones que han acompañado las acciones humanitarias en terreno.
“Hoy más que nunca necesitamos unir esfuerzos por las ciudades capitales afectadas. El mensaje es claro: la recuperación depende de comprender que este drama humano no puede esperar”.
Santa Marta: emergencia compleja y crisis rural
El alcalde de Santa Marta, Carlos Pinedo Cuello, señaló que la ciudad atraviesa una emergencia de gran complejidad, con severos impactos en áreas urbanas y, especialmente, en el sector rural.
“Hoy tenemos 3.413 familias damnificadas, cerca de 8.900 personas afectadas y lamentablemente 6 personas fallecidas. La crisis es especialmente crítica en la zona rural, con 17 veredas afectadas e incomunicadas y alrededor de 140 puntos de deslizamiento”.
El mandatario subrayó que, aunque se han entregado ayudas, la necesidad más urgente es la llegada de maquinaria para habilitar accesos y atender a las comunidades incomunicadas. Además, alertó sobre el deterioro del saneamiento básico como uno de los mayores riesgos para la salud pública.
Montería: emergencia humanitaria, económica y sanitaria
Durante el diálogo, el secretario de Desarrollo Económico de Montería, José Nicolás Barrios, advirtió que el municipio enfrenta simultáneamente una emergencia humanitaria, económica y de salud pública.
“Nuestras capacidades están desbordadas y requerimos cooperación nacional e internacional. Somos un municipio mayoritariamente rural, con más de 45.800 hectáreas agrícolas afectadas, 27 corregimientos y 47 veredas impactadas, algunas prácticamente desaparecidas, y más de 75.800 animales afectados”.
El funcionario insistió en que la prioridad es proteger la vida y acelerar la recuperación económica: “Montería es una ciudad resiliente y hoy necesitamos que crean en Montería, que contien e inviertan; esa inversión será clave para nuestra recuperación y reactivación”.
El secretario afirmó que la magnitud de lo ocurrido representa “un Armero sin muertos”, una frase que refleja la dimensión territorial y social de la crisis que hoy enfrenta la ciudad.
Riohacha: afectaciones amplias y presión sobre la infraestructura
El alcalde de Riohacha expuso que las lluvias han generado una emergencia extendida, con miles de familias afectadas y daños significativos en infraestructura urbana y rural, incluyendo vivienda, vías y sistemas de alcantarillado.
Durante su intervención, reiteró que el territorio necesita apoyo inmediato para atender a las
comunidades más vulnerables y fortalecer la capacidad institucional frente a eventos climáticos cada
vez más frecuentes.
Cooperación internacional y sector privado: compromiso con las ciudades
En el marco del diálogo, organizaciones como la Asociación Empresarial Colombo-China manifestaron su disposición para apoyar la atención a la emergencia. Entre las alternativas planteadas se destacó:
• Llevar el mensaje a empresas chinas que operan en Colombia para sumar esfuerzos de ayuda.
• Articular oportunidades de empleo para habitantes de las ciudades afectadas.
• Coordinar apoyo en productos y suministros, una vez se definan necesidades y cantidades específicas por parte de los territorios.
Por su parte, el Banco de Alimentos de Colombia se refirió a las acciones humanitarias que viene adelantando en los territorios afectados, destacando su presencia en Montería y el trabajo articulado con la diócesis de Sincelejo para atender la emergencia.
“En el marco de la emergencia hemos logrado entregar aproximadamente 250 toneladas de productos, beneficiando a 5.300 personas. Nuestro rol como red de bancos de alimentos no es realizar intervención directa con el Gobierno Nacional, sino trabajar a través de alianzas con el sector privado y diferentes actores territoriales”.
El diálogo cerró con un llamado a todos los sectores del país para sumarse a una respuesta solidaria y coordinada que permita atender la emergencia inmediata y avanzar hacia la recuperación de las comunidades afectadas.