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Asocapitales y PNUD presentan hoja de ruta para anticipar riesgos del Fenómeno de El Niño en las 32 capitales
La guía identifica 19 escenarios de riesgo y propone un semáforo de decisiones para proteger el abastecimiento de agua, la salud y la continuidad de los servicios esenciales durante 2026 y 2027.
Bogotá, 9 de octubre de 2026. Proteger el suministro de agua, anticipar incendios y asegurar que hospitales y servicios esenciales mantengan su operación son las prioridades del ABC para una gestión efectiva del Fenómeno de El Niño 2026-2027, una herramienta que Asocapitales y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo —PNUD Colombia— ponen a disposición de los alcaldes de las 32 ciudades capitales y sus equipos de gobierno.
La guía busca convertir la información técnica en decisiones oportunas y verificables. Para ello, plantea una hoja de ruta que permite a las administraciones identificar qué deben monitorear, qué necesitan preparar, cuándo activar medidas y con quién coordinarse.
Las ciudades capitales concentran cerca del 47 % de la población nacional. Por ello, fortalecer su capacidad de anticipación resulta estratégico para reducir afectaciones sobre las comunidades, la infraestructura, la actividad económica y la prestación de servicios públicos.
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Del monitoreo a la acción
El ABC identifica 19 escenarios de riesgo, entre ellos el déficit de fuentes hídricas, el desabastecimiento de agua potable, los incendios de cobertura vegetal, el deterioro de la calidad del aire, las afectaciones por calor, las enfermedades transmitidas por vectores y los impactos sobre la seguridad alimentaria.
Uno de sus principales componentes es un semáforo de decisión con tres niveles: amarillo para el alistamiento, naranja para la acción anticipatoria y rojo para la atención de crisis. Este esquema ofrece referentes para que cada capital defina, con sus equipos técnicos y empresas de servicios públicos, los indicadores que orientarán la activación de medidas.
Los umbrales deben ajustarse a las condiciones de cada territorio. La herramienta no establece una alerta uniforme para todas las capitales: promueve decisiones sustentadas en el comportamiento de sus fuentes de agua, la capacidad de respuesta y los riesgos locales.
Agua, hospitales y capacidad de respuesta: prioridades de preparación
Entre las acciones propuestas se encuentran elaborar balances periódicos de oferta y demanda de agua, identificar fuentes alternas de abastecimiento, actualizar los planes de contingencia y preparar esquemas de suministro que puedan activarse si las condiciones lo requieren.
La guía también recomienda verificar los sistemas de respaldo de agua y energía de los hospitales, revisar la capacidad operativa de los cuerpos de bomberos y fortalecer la vigilancia en salud pública.
Estas medidas se organizan en ocho ejes: seguridad hídrica; incendios; energía y servicios críticos; salud pública; seguridad alimentaria y protección social; gobernanza y recursos; comunicación del riesgo; y recuperación.
Para facilitar su ejecución, el documento incorpora un tablero de control que permite asignar responsables, establecer fechas y verificar avances. La recomendación es que los alcaldes y sus equipos realicen seguimiento semanal o quincenal, de acuerdo con la evolución de las condiciones.
La presencia de lluvias no debe frenar la preparación
El ABC advierte que El Niño no elimina las precipitaciones y que sus efectos pueden variar entre regiones. Por eso, las capitales deben prepararse tanto para déficits de agua como para aguaceros intensos, crecientes súbitas y movimientos en masa.
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Desde Asocapitales, el llamado es a fortalecer la coordinación entre alcaldías, empresas de servicios públicos, autoridades ambientales, organismos de respuesta y comunidades, con especial atención a las poblaciones más vulnerables.
La articulación con PNUD Colombia busca que el conocimiento técnico se traduzca en capacidad de gestión territorial: anticipar riesgos, tomar decisiones a tiempo y proteger a la población antes de que las afectaciones se conviertan en emergencias.
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