Ciudades capitales abren la discusión sobre una política nacional de inteligencia artificial con enfoque territorial

Política nacional de inteligencia artificial con enfoque territorial en Colombia

Cartagena, 4 de septiembre de 2026. En el marco de la edición 41 de ANDICOM, los secretarios, directores y líderes TIC de las ciudades capitales de Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Florencia, Santa Marta, Leticia, Ibagué, Montería y Popayán, reunidas a través de Asocapitales, discutieron los desafíos que la inteligencia artificial (IA) plantea para la gestión pública territorial y coincidieron en que el país necesita una agenda nacional en la materia construida con los territorios y no únicamente para los territorios.

Durante la sesión, las ciudades plantearon que la inteligencia artificial dejó de ser un asunto exclusivamente tecnológico para convertirse en un asunto de Estado, con implicaciones directas sobre la gobernanza democrática, el desarrollo económico, las capacidades institucionales, el mercado laboral y la protección efectiva de derechos.

Los efectos de la IA serán urbanos y territoriales

Las ciudades capitales concentran una parte sustancial de la población, la actividad económica, el empleo formal, los servicios públicos y la innovación del país. Por esa razón, señalaron los participantes, los efectos de la inteligencia artificial sobre la productividad, el empleo y la prestación de servicios públicos tendrán una expresión eminentemente urbana y territorial.

La sesión subrayó que las ciudades presentan niveles muy distintos de madurez institucional, tecnológica y fiscal, y que cualquier política nacional debe reconocer esas diferencias mediante rutas diferenciadas para desarrollar capacidades, adoptar herramientas y administrar riesgos.

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Empleo: reconocer los riesgos sin renunciar a la oportunidad

Uno de los ejes centrales de la discusión fue el impacto de la IA sobre el mercado laboral. Las ciudades señalaron que la adopción de estas tecnologías modificará la forma en que se realizan ciertas tareas y ocupaciones, y que, sin una respuesta oportuna del país, ese proceso podría traducirse en pérdida de empleo en algunos sectores.

Al mismo tiempo, los participantes reconocieron que la IA representa una oportunidad real de incrementar la productividad, complementar las capacidades de quienes la incorporen a su trabajo y crear nuevas ocupaciones. De la anticipación y de la calidad de las rutas de adaptación y reconversión que se construyan dependerá cuál de las dos caras predomine en las ciudades.

En consecuencia, las ciudades propusieron crear un Sistema Nacional de Adaptabilidad, Anticipación y Reconversión Laboral frente a la Inteligencia Artificial, que articule formación, información laboral, alerta temprana, intermediación laboral, reconversión y mecanismos de protección para los trabajadores. También plantearon que el éxito de estas políticas no debe medirse por el número de personas capacitadas o certificados entregados, sino por su capacidad de facilitar transiciones laborales efectivas, aumentar la productividad y preservar oportunidades de trabajo.

Conectividad universal y continuidad de los programas

La sesión identificó la conectividad universal a internet como condición habilitante de toda la agenda: sin acceso asequible, de calidad y con dispositivos adecuados, los programas de formación, reconversión e intermediación laboral no llegan a quienes más los necesitan y la inteligencia artificial termina ampliando las brechas entre barrios, ciudades y regiones en lugar de cerrarlas.

Las ciudades también llamaron la atención sobre la necesidad de garantizar la continuidad en el tiempo de los programas y proyectos de inteligencia artificial, más allá de los ciclos administrativos y presupuestales. En ese contexto, señalaron que la no continuidad del programa de Centros PotencIA constituye un precedente preocupante, porque interrumpe capacidades ya comprometidas con los territorios, erosiona la confianza institucional necesaria para planear a mediano plazo y atrasa al país en su hoja de ruta de implementación de la IA. Las políticas en esta materia, insistieron, exigen horizontes de ejecución plurianuales, mecanismos de sostenibilidad financiera y reglas claras de transición entre gobiernos.

Principios compartidos de gobernanza

Los participantes coincidieron en un conjunto de principios para orientar la adopción de inteligencia artificial en el ámbito público:

•    Datos como habilitador central: no existe IA confiable sin gobernanza, calidad, interoperabilidad, protección y disponibilidad adecuada de datos.
•    Supervisión humana efectiva: la IA debe apoyar las decisiones públicas y privadas, sin sustituir la responsabilidad de las personas y las instituciones.
•    Transparencia y trazabilidad: los sistemas usados para la toma de decisiones deben documentarse, monitorearse y evaluarse de manera proporcional a sus riesgos.
•    Progresividad y proporcionalidad: las obligaciones deben corresponder al impacto potencial de cada sistema y a las capacidades institucionales de quienes deben implementarlas.
•    Enfoque territorial: las políticas nacionales deben reconocer las diferencias económicas, laborales, fiscales, tecnológicas y sociales entre las ciudades.
•    Talento y alfabetización digital: la formación en IA debe ser una política pública permanente para servidores públicos, trabajadores, empresas y ciudadanía.
•    Anticipación antes que reacción: el Estado debe identificar tempranamente los sectores, ocupaciones y territorios más expuestos.
•    Adaptabilidad y reconversión: fortalecer a quienes pueden complementar su trabajo con estas herramientas y ofrecer rutas de reconversión a quienes enfrenten riesgos de desplazamiento.
•    Valor público como criterio final: la adopción de IA solo tiene sentido cuando mejora la calidad de vida, amplía oportunidades, fortalece las instituciones y aumenta la productividad.

Llamado al Gobierno Nacional

Las ciudades capitales solicitaron al Gobierno Nacional, entre otros puntos:

•    Garantizar la continuidad de los programas y proyectos de inteligencia artificial más allá de los ciclos administrativos y presupuestales.
•    Construir el marco nacional de IA con participación efectiva de las ciudades, reconociendo sus competencias, experiencias y modelos ya implementados.
•    Incorporar un capítulo territorial en la implementación de la Política Nacional de Inteligencia Artificial, con metas por tipo de ciudad y recursos para fortalecer las entidades territoriales.
•    Fortalecer la infraestructura de datos del país: interoperabilidad, seguridad digital, gobernanza de datos y capacidades técnicas territoriales.
•    Garantizar la producción continua de información laboral representativa para todas las ciudades capitales.
•    Crear un programa nacional de formación en IA para servidores públicos, con rutas diferenciadas para talento técnico, jurídico, funcional, directivo y comunicacional.
•    Crear un fondo competitivo de adaptabilidad y reconversión laboral territorial y financiar pilotos territoriales que evalúen resultados antes de escalar las intervenciones.
•    Permitir la experimentación responsable mediante ambientes controlados y sandboxes regulatorios.

Llamado al Congreso de la República

En relación con el trámite legislativo, las ciudades invitaron al Congreso a avanzar hacia una legislación técnicamente consistente, construida a partir de las características institucionales, productivas y territoriales de Colombia, y a evitar la adopción automática de modelos regulatorios internacionales sin una adecuada adaptación al contexto nacional.

Advirtieron, además, que la ausencia de reglas claras genera riesgos para la privacidad, la seguridad digital, la equidad y el debido proceso, pero que una regulación rígida, desproporcionada o desconectada de las capacidades territoriales puede frenar la innovación y profundizar las brechas existentes. Por ello pidieron que la discusión legislativa incorpore no solo los riesgos de los sistemas de IA, sino también los mecanismos para facilitar su adopción productiva; que reconozca explícitamente las competencias de las entidades territoriales evitando duplicidades y cargas imposibles de cumplir; y que garantice que la supervisión humana sea real y verificable, y no una formalidad nominal.

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Aprender entre ciudades

Finalmente, la sesión destacó que todas las ciudades capitales están construyendo soluciones basadas en inteligencia artificial o enfocadas en su adopción, pero que ese conocimiento circula hoy de manera fragmentada. Las ciudades plantearon la necesidad de un mecanismo permanente de intercambio —repositorios de experiencias, metodologías, estándares y aprendizajes, incluidos los proyectos que no funcionaron— que evite duplicar esfuerzos, acelere las curvas de aprendizaje y permita que las ciudades con menor capacidad institucional aprovechen lo ya probado en otros territorios.

La conclusión de la sesión fue que la transformación tecnológica no ocurrirá de manera homogénea en el territorio colombiano y que el desafío no consiste únicamente en prepararse para utilizar la inteligencia artificial, sino en garantizar que sus beneficios se traduzcan en mejores gobiernos, empresas más productivas, trabajadores con mayores capacidades y más oportunidades para los ciudadanos. La IA, señalaron las ciudades capitales, debe convertirse en una herramienta para el desarrollo territorial y no en una nueva fuente de desigualdad entre personas, empresas o ciudades.