Asocapitales rechaza los disturbios ocurridos en Bogotá y Cali tras la segunda vuelta presidencial y destaca la efectiva contención del orden público por parte de las autoridades locales
Bogotá D.C., 22 de junio de 2026. El domingo 21 de junio de 2026, Colombia celebró la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en la que se enfrentaron los candidatos Abelardo De la Espriella e Iván Cepeda. Tras el cierre de urnas a las 4:00 p.m., el preconteo arrojó como ganador a Abelardo De la Espriella, con una diferencia de aproximadamente un punto porcentual.
La jornada de votación transcurrió con normalidad y alta participación ciudadana. Con más de 26,3 millones de sufragantes, esta fue la segunda vuelta con mayor participación en la historia del país desde 1998. Sin embargo, una vez conocidos los resultados del preconteo, en varias ciudades del país se presentaron concentraciones de ciudadanos que en algunos sectores derivaron en disturbios.
En Bogotá
En la capital del país, la jornada electoral se desarrolló con total normalidad, respaldada por un amplio dispositivo institucional que incluyó más de 12.000 uniformados de la Policía Metropolitana, 2.100 soldados del Ejército Nacional, 14 drones, helicóptero de apoyo y un Puesto de Mando Unificado Cibernético. Sin embargo, al conocerse los resultados del preconteo en la noche del 21 de junio, se registraron concentraciones de ciudadanos en varios puntos de la ciudad.
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Los principales focos de alteración del orden público en Bogotá fueron:
- Localidad de Usme (sector Yomasa): concentración de manifestantes con conatos de disturbios.
- Localidad de Kennedy (sector Portal Américas y Las Américas): desórdenes que incluyeron intentos de ataque a una estación de Policía en Monteblanco.
- Entorno de Corferias y la Plaza de Bolívar: movilizaciones que afectaron temporalmente la operación del sistema TransMilenio, con cierre preventivo de las estaciones Museo Nacional, San Diego, Las Nieves, San Victorino y Museo del Oro.
- Carrera 10 con Calle 15: marcha de simpatizantes que avanzó hacia la Plaza de Bolívar y fue atendida sin mayores incidentes.
El alcalde Carlos Fernando Galán informó que la Fuerza Pública intervino oportunamente en los focos registrados. La movilización llegada a la Plaza de Bolívar se dispersó sin mayor violencia y la ciudad recuperó la tranquilidad durante la madrugada del lunes 22 de junio.
En Cali, la jornada electoral también transcurrió con normalidad, con un Puesto de Mando Unificado instalado desde el jueves y un amplio operativo de la Fuerza Pública. No obstante, al conocerse los resultados electorales, en el suroriente de la ciudad se presentaron los disturbios más graves registrados en el país.
Los hechos de mayor gravedad en Cali fueron:
- Sector de Puerto Rellena (Puerto Resistencia): hasta 4.000 personas se concentraron en este punto. La Unidad del Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO) intervino para controlar los disturbios.
- Sector Alfonso López (Puente de los Mil Días): se reportó el fallecimiento de una persona en medio de los disturbios. Las autoridades iniciaron las investigaciones correspondientes.
- Daños a infraestructura pública: encapuchados destruyeron una estación del MÍO (sistema de transporte masivo) y derribaron dos cámaras de fotodetección. La Policía actuó para evitar la destrucción de una tercera cámara en el sector La Luna.
- Quema de banderas y enfrentamientos con la Policía antidisturbios, que empleó tanquetas y gases lacrimógenos.
- Sector Alfonso López: persistencia de concentraciones que afectaron la movilidad en el oriente de la ciudad.
El alcalde Alejandro Eder confirmó que la situación fue controlada durante la madrugada. Anunció la activación de una bolsa de recompensas, en coordinación con la Gobernación del Valle del Cauca, para identificar y judicializar a los responsables de los actos vandálicos.
Ante los hechos ocurridos, Asocapitales rechaza categórica los actos de destrucción de infraestructura pública y afectación de los sistemas de transporte masivo ocurridos. Estos hechos constituyen una agresión a los bienes de todos los colombianos y no pueden ser justificados por ningún resultado electoral o posición política.
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Asimismo, la asociación reitera que la democracia colombiana se expresa en las urnas y sus resultados deben ser respetados. El derecho a la protesta pacífica está consagrado en la Constitución; sin embargo, la violencia, el vandalismo y la destrucción de bienes públicos y privados no constituyen expresión democrática legítima y deben ser investigados y sancionados con todo el rigor de la ley.
Asocapitales expresa su solidaridad con los alcaldes de Bogotá, Carlos Fernando Galán, y de Cali, Alejandro Eder, así como con todos los servidores públicos, funcionarios distritales, integrantes de la Fuerza Pública y operadores de transporte que, con profesionalismo y templanza, respondieron a las alteraciones del orden público, protegieron la integridad ciudadana y restableció la tranquilidad en ambas ciudades.
La organización destaca el dispositivo de seguridad desplegado de manera preventiva por las administraciones distritales de Bogotá y Cali, que permitió contener oportunamente los focos de violencia antes de que se generaran consecuencias de mayor gravedad. Asimismo, valora la decisión del alcalde de Cali de establecer una bolsa de recompensas para la identificación y judicialización de los responsables de los daños a la infraestructura pública.
Por último, Asocapitales hace un llamado a los líderes políticos del país, en todos los espectros ideológicos, a promover un discurso de reconciliación, respeto institucional y convivencia pacífica. Las ciudades capitales de Colombia son espacios de encuentro y diversidad; su tranquilidad y la de sus habitantes no puede ni debe ser instrumentalizada con fines políticos.